UFC 142: Análisis

Aldo retuvo el título. 

En una noche de combates principales muy cortos, Brasil una vez más demostró todo su poderío cuando “juega de local”.

A continuación haremos un análisis de las peleas de la cartelera principal del evento.

En la primer pelea de la noche, vimos lo que seguramente sea el KO del año. Edson Barboza conectó una patada giratoria de antología en la humanidad de Terry Etim., quien cayó fulminado en el octágono. Así comenzaba una noche que iba a dar grandes emociones e los fans.

A continuación vimos la pelea que despertó más polémicas en la noche. Era el momento de ver en acción a uno de los prodigios de la categoría welter del UFC, al brasileño Erick Silva, quien enfrenteaba a Carlo Prater. Como muchos preveían, a los pocos segundos Silva se avalanzó ante Prater, conectó un fuerte rodillazo en su torso que lo tumbó, y allí definió la pelea con una fulminante andanada de golpes. Hasta aquí todo normal, pero segundos después mientras Silva festejaba, Yamakazi (el referí de la pelea) se le acercó para avisarle que lo había desclasificado debido a supuestos golpes ilegales conectados en la nuca de Prater. Esta decisión, como era de esperar, despertó una gran tristeza en Silva, que en un abrir y cerrar de ojos pasó del cielo al infierno. Si bien fue extremadamente superior en la pelea, Silva ahora cuenta con una nueva derrota en su cartel, pero su imagen sigue subiendo en la organización. No se puede decir lo mismo de Yamakazi, el cual nuevamente ha dado la nota, y no de la mejor manera.

Mini-Hulk con otra sumisión en su currículum.

La siguiente lucha fue protagonizada por Rousimar “Toquinho” Palhares y Mike Massenzio. “Toquinho” es un luchador de extraordinarias condiciones, con un nivel de jiu-jitsu casi sin igual en el deporte, pero que como dijimos en la previa demostró en más de una vez no tener la concentración necesaria en ciertos momentos de presión, lo que lo llevó a perder peleas de forma insólita. Pero por suerte en esta oportunidad manejó bien este déficit, y consiguió llevarse el combate casi sin sobresaltos. En poco más de un minuto, como se diría en la jerga del BJJ, “se llevó el pie” de su adversario, sumando así otra “articulación” a su colección de extremidades. Palhares es un luchador que puede dar mucho todavía, debido a que combina de forma muy efectiva una fuerza descomunal para su peso, un muy buen nivel de wrestling, y una vez en el suelo demuestra el jiu-jitsu más agresivo de su categoría. Lo que le falta es confirmar todo esto bueno ante rivales de mejor nivel. Las veces que enfrentó a contrincantes del tope, tuvo problemas, como evidencian sus derrotas antes Henderson y Marquardt. Por eso seguramente en su próxima pelea el UFC le dará un rival de mayor pergamino que Massenzio, y aquí Palhares debe demostrar que definitivamente deberá ser tomado muy en serio como aspirante al título.

Belfort se lleva la victoria frente a su público.

Llegaba el momento de uno de los platos más fuertes de la noche, la presencia de Vitor Belfort nuevamente en un octágono en Brasil. Mucha polémica hubo a partir del viernes pasado, cuando en el pesaje Anthony Johnson rompió un récord en lo que se refiere a no dar el peso. Johnson comenzó bien la pela, demostrando su fuerza y su muy buen nivel de wrestling. También sorprendió en la pelea de pié, donde por momentos le trajo problemas al brasileño. Pero a medida que pasaban los segundos, Belfort comenzaba a encontrarte la vuelta al americano, y de a poco iba torciendo la historia. También hay que destacar la actitud de Dan Miragliotta, el juez, que tuvo muy poca paciencia cuando Johnson derribaba y se mantenía encima de Belfort. Si el americano no mostraba acción enseguida, Miragliotta los mandaba levantar, lo cual favorecía a Belfort. Esto puede ser ya sea por una especie de “castigo” por no dar el peso, o quien sabe una nueva tendencia que obligue a ser más activo estando por arriba en el suelo, lo que obligaría a reducir considerablemente el “lay ‘n pray” tan odiado por los fans. En definitiva, Vitor consiguió sacar provecho de esto, y fue minando el cuerpo de Johnson, derribándolo, y una vez allí, como en los viejos tiempos usó todo su BJJ para finalizar con una mata-león al americano, y así llevarse el encuentro. Vitor sumó así su segunda victoria seguida después de caer ante Anderson Silva.

Aldo y su excelente sprawl. Fue indescifrable para Mendes

Entonces llegamos al plato fuerte de la noche, la pelea por el título del peso pluma entre José Aldo y Chad Mendes. José Aldo venía de dos defensas exitosas ante Hominick y Florian, pero muchos sostenían que esta versión de Aldo distaba bastante de la máquina aplanadora que conquistó el WEC. Aldo pasó a ser más cauteloso, pensante, y a buscar menos la definición rápida. Por eso esta pelea era fundamental para demostrar que el fuego sagrado todavía estaba dentro de él. Enfrente estaba Chad Mendes, un excelente wrestler con un nivel físico y atlético superlativo, que realmente presentaba un desafío a temer. La pelea comenzó con los dos luchadores estudiándose, sin animarse a soltarse demasiado. Mendes se animó a intentar algunas patadas bajas, y tuvo éxito en un par de oportunidades, pero Aldo respondía con la misma moneda y a medida que pasaba el tiempo se mostraba más cómodo en la lucha en pie, y los huecos para sus ataques eran cada vez más frecuentes. Mendes vio que si la pelea seguía arriba, sus chances de derrotar al campeón eran casi utópicas. Por eso intentó usar su arma más fuerte, el derribo. Pero Aldo mostró un gran sprawl, y también algo de “viveza criolla”, porque en un par de oportunidades ante fuertes embates de Mendes, el campeón se agarraba de la jaula para poder recuperar el equilibrio, y seguir defendiéndose de forma exitosa ante los derribos. Los minutos pasaban, y Aldo ganaba en confianza, y Mendes intentaba a toda costa derrumbarlo. Faltando muy pocos segundos para el final del primer round, Mendes intentó un último derribo, Aldo consiguió zafarse, giró sobre su eje, y en el mismo movimiento sacó un rodillazo de la galera que dio de lleno en la cabeza de Mendes. El americano, sorprendido ante lo poco otordoxo del movimiento, y la velocidad espeluznante del mismo, cayó sin respuestas, y ahí el campeón aprovechó para darle los últimos golpes que aseguraron su victoria. Acto seguido, Aldo salió como un niño chico corriendo al medio de la tribuna, para festejar con toda su gente, lo cual significó uno de los momentos más emotivos de la noche. Aldo había vuelto a ser el de antes, ante su gente, en su país, y cada vez más parece ser invencible.

En definitiva, vimos un evento muy explosivo en Brasil, donde la gran mayoría de las peleas se definió en el primer round. Una vez más Brasil demostró que es el único país que le puede competir de igual a igual a Estados Unidos en términos de cantidad y calidad de peleadores, lo cual garantiza que en el futuro tendremos grandes duelos entre luchadores de estos países. Una vez más, hemos tenido una velada de gran nivel, llena de emociones y polémicas, y una vez más los fans de MMA del mundo están sumamente satisfechos.

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